Chubb, la aseguradora oficial de LALIGA en América Latina, presenta los hallazgos para México del estudio regional «Pasión Blindada: La hoja de ruta del viajero deportivo». Los resultados revelan al viajero deportivo más decidido de América Latina: apasionado, con perfil familiar marcado y altamente consciente de los riesgos específicos del turismo futbolero.
El 93% de los mexicanos encuestados se declara aficionado al fútbol -59% como muy fanático y 34% como seguidor activo. México es el país con mayor número de personas que ya han tomado la decisión de asistir al torneo de selecciones: el 41% se muestra definitivamente decidido, el porcentaje más alto entre los seis países del estudio. Sumado al 23% que lo está evaluando seriamente, el 64% total considera asistir activamente al evento. Con el torneo celebrándose también en territorio mexicano, el lazo emocional y logístico es único en la región.
«El mexicano que planea este viaje no improvisa: ya decidió. Y cuando decide, lo hace en familia, esa determinación familiar merece una protección a su altura: coberturas claras, marca confiable y la certeza de que ningún imprevisto puede arrebatarle el momento que soñó», aseguró Leandro Senestro, Vicepresidente Negocios de Consumo, Chubb México.
La motivación principal es clara: el 36% prioriza apoyar a su selección en el estadio y el 27% quiere vivir el ambiente de fiesta del fútbol, aunque no vea a su equipo en la cancha. Los Ángeles (23%) lidera como sede preferida, seguida por Ciudad de México (12%), reflejando una lógica geográfica y cultural propia de este mercado.
Un viaje que se vive en familia.
El viajero mexicano es, ante todo, familiar: el 55% haría este viaje con sus hijos, el porcentaje más alto de la región. El 53% lo haría con su pareja. Esta dimensión familiar convierte cada decisión del viaje desde el alojamiento hasta la cobertura de salud en una responsabilidad colectiva que va mucho más allá del aficionado individual. Un accidente, una enfermedad o una cancelación no afecta a una persona: afecta al plan que toda la familia construyó juntos.
«Eso cambia completamente la ecuación del riesgo. Ya no hablamos de un viajero expuesto sino de una familia entera que ha apostado meses de planificación y un presupuesto importante a una experiencia única. En ese contexto, el seguro de viaje no es un costo adicional: es la condición que hace responsable al viaje.», señaló el ejecutivo.
El mexicano juega de local, pero no baja la guardia.
El 45% de los mexicanos identifica ser víctima de un delito como su mayor preocupación al viajar, la cifra más alta de la región. Le siguen el temor a un accidente (41%) y el retraso o cancelación de vuelos (34%). Son los miedos concretos de alguien que ha planificado un viaje de alta inversión y no puede permitirse que un imprevisto lo descarrile. Y el compromiso va hasta el final: el 63% definitivamente extendería su estadía si México avanza de fase, y un 34% adicional probablemente lo haría. Cada ronda ganada multiplica la exposición a nuevos imprevistos: cambios de vuelo, nuevas reservas de hotel, extensiones de alquiler.
«El mexicano sabe exactamente dónde está su mayor riesgo. En un torneo que se juega en su propio país, la emoción es máxima y también la exposición. En Chubb tenemos una cobertura para cada uno de esos escenarios, para que la única sorpresa del viaje sea lo bien que lo pasaron», finalizó Leandro Senestro, Vicepresidente Negocios de Consumo, Chubb México.