El presidente de Acción Nacional, Marko Cortés Mendoza, exigió una respuesta urgente, rápida y eficaz para el estado de Guerrero, que vive la peor tragedia de su historia.
Porque de no resolverse en los próximos días las demandas de servicios básicos: agua, luz, alimentos, combustible, comunicación, transporte y apertura de vías principales y carreteras, advirtió, la situación se convertirá en una crisis humanitaria, ya que se están registrando además, graves violaciones a los derechos humanos.
«El gobierno sí sabía de la magnitud del huracán Otis pero no hizo nada para prevenir oportunamente a la población. Sin duda, la muerte de muchas personas era evitable. Sin embargo hoy la prioridad es salvar vidas, superar la emergencia, restablecer los servicios y reconstruir Acapulco y otras zonas devastadas por el huracán», agregó.
El dirigente nacional recriminó también que de manera autoritaria haciendo uso electoral de la tragedia, López Obrador impida que organizaciones y representantes de la sociedad civil entreguen ayuda a damnificados, y que a gente que va en busca de sus familiares, los Servidores de la Nación les quiten víveres, ropa o medicinas en los caminos, lo que implica «otro saqueo».
