Astrid Ortega y Tonatiuh Mondragón en Querétaro: jóvenes que traducen el bienestar al territorio en el marco de la presentación con la militancia del libro La recuperación del Estado de Bienestar
Los espacios recientes de diálogo político en Querétaro reflejan un mensaje cada vez más claro: una nueva generación de liderazgos está asumiendo responsabilidades públicas con cercanía territorial, sensibilidad social y compromiso con el bienestar de las comunidades.
En este contexto, destacó la participación de Astrid Ortega Vázquez, presidenta municipal de Cadereyta de Montes, quien subrayó que la transformación también es un proceso de formación social, donde explicar, dialogar y educar resulta tan importante como ejecutar políticas públicas.
Desde una visión profundamente ligada a la educación comunitaria y al trabajo formativo en comunidad, Astrid Ortega enfatizó que estos encuentros permiten fortalecer la comprensión colectiva del momento que vive el país y del rumbo que se está construyendo desde los territorios. En ese sentido, planteó que la transformación es un proceso en construcción, con camino por recorrer hacia su segundo momento, y que compartir experiencias desde cada territorio resulta clave para fortalecer el compromiso colectivo.
Asimismo, destacó que la presentación del libro representa un ejercicio conjunto para comprender los avances en materia de bienestar, pero también para identificar los retos que aún persisten, subrayando la importancia de seguir construyendo este proyecto desde lo local, la militancia y las responsabilidades públicas.
El encuentro permitió subrayar que el bienestar no puede quedarse en conceptos abstractos ni en cifras aisladas, sino que debe explicarse con claridad, transmitirse y construirse desde el territorio, para que sea comprendido y defendido por la propia ciudadanía.
En este contexto, Tonatiuh “Detona” Mondragón, de San Juan del Río, acompañó la reflexión señalando la importancia de traducir el lenguaje económico y social a términos sencillos, accesibles y cercanos a la vida diaria de las personas.
“Como economista, entiendo ingresos, gasto y política social; como hombre de territorio, sé materializarlo para quien vive del campo, del salario o de un oficio.
Si el bienestar se entiende, se defiende.
Y cuando la gente lo hace suyo, la transformación se vuelve permanente.”
La presencia de liderazgos jóvenes con responsabilidad pública y trabajo territorial constante confirma que Querétaro atraviesa un proceso de renovación política, donde gobernar implica escuchar, explicar y formar conciencia colectiva, no solo administrar recursos.