En el semi desierto queretano, donde la política y el liderazgo no se decretan ni se improvisan, sino que se caminan, quedó claro que el territorio sigue marcando el rumbo. Ahí, lejos de los reflectores cómodos, de las agendas cerradas y de los discursos repetidos, se llevó a cabo la Primera Sesión Ordinaria y Ponencia de Magistrados del Colegio de Abogados Litigantes de Querétaro, Capítulo Cadereyta de Montes, dejando un mensaje imposible de ignorar: las decisiones que importan se construyen con presencia real.
En tiempos donde abundan los liderazgos que se ejercen desde el escritorio, la participación del Magistrado Federal del Segundo Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y Civil del Vigésimo Segundo Circuito, Dr. Ramsés Samael Montoya Camarena, significó algo más que una ponencia técnica. Su presencia refrendó la necesidad de bajar el debate jurídico al territorio, de hablar de frente sobre la implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares y los retos actuales de la Ley de Amparo, con quienes todos los días sostienen el ejercicio del derecho en las regiones.
La sesión fue encabezada por el Presidente del Colegio de Abogados Litigantes de Querétaro, Capítulo Cadereyta de Montes, Lic. Bernardo Montes Campo, quien ha venido marcando una diferencia clara: fortalecer al gremio desde lo local, descentralizar el debate jurídico y romper inercias históricas que durante años mantuvieron distancia entre el Poder Judicial y el territorio. Una agenda que no se queda en el discurso y que empieza a traducirse en hechos.
En este mismo sentido, destacó la presencia del Dr. Carlos Tonatiuh Mondragón Espino, Economista en Jefe de la Consultoría DETONA, impulsando una visión estratégica basada en alianzas reales, liderazgo regional y trabajo territorial. Su acompañamiento confirma que hoy los proyectos con impacto estatal no se diseñan entre paredes, sino en campo, escuchando a los actores locales y entendiendo Querétaro desde sus regiones.
El encuentro, realizado en Bernal, municipio de Ezequiel Montes, dejó un mensaje claro para la comunidad jurídica y política del estado: las alianzas firmes no entienden de fronteras municipales, y el liderazgo que transforma es el que cruza regiones, suma voluntades y se sostiene con presencia constante en el territorio.
Porque mientras algunos siguen apostando por el escritorio, en el semi desierto queretano la realidad es contundente: el territorio manda.
